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Reseña Histórica y Técnica del Valiant

EL VALIANT. EL PRIMER AUTO “ECONÓMICO” DE LA CHRYSLER.

valiant

El año de 1957 fue muy importante para la Chrysler Corporation. Después de invertir en varios millones de dólares en el rediseño de toda su línea en 1955, para ese año de 57 habían decidido dar el golpe mortal a los competidores, al lanzar al mercado una serie de modelos, realmente años delante de toda la competencia. Sus líneas bajas, agudas y estilizadas tomaron a toda Detroit de sorpresa. Fue el tiempo en que el estilo era lo que vendía y la Chrysler lo sabía.

Las tendencias del mercado por el gusto de automóviles con equipos opcionales y varios metros cuadrados de cromo o aluminio anodizado, parecían que serían para siempre, pero ello no fue así.

En contraste de lo que ocurría en Estados Unidos, en Europa las marcas sobrevivían las atrocidades de la posguerra con vehículos utilitarios, de un diseño más cuadrado y prestaciones modestas, y algunas empresas se habían aventurado a llevar esos modelos a un mercado americano lleno de excesos. En contra de los pronósticos, estos autos de batalla pequeña, de motores de cilindrada reducida y pobres características de suspensión entraron para ocupar un nicho reducido de consumidores más “conscientes” y sencillos. Su población objetivo eran los estudiantes, los solteros cortos de presupuesto y, en el mejor de los casos, los matrimonios que contaban ya con un auto del acero americano.

Para 1958, una dura recesión económica sacudió a los Estados Unidos, el poder de compra se redujo y por tanto las familias optaron por no cambiar ese año de automóvil. A eso se añadió una serie de infortunios con compañías fabricantes de acero y del vidrio, lo que empeoró la situación de todos los fabricantes de automóviles de Estados Unidos.

Para la Chrysler, el 58 fue un mal año, pues los modelos del 57, si bien eran hermosos, adquirieron una mala reputación en los estados centrales, por su tendencia a la oxidación prematura, la calidad de mano de obra había sufrido también dados algunos problemas laborales al interior de la empresa y a eso se añadió la turbulencia formada en las altas sillas de la empresa por accionistas inconformes quienes querían la cabeza de alguien.

Ante este panorama, las tres grandes, entre ellas Chrysler, decidieron incursionar en ese nicho que tanta simpatía estaba logrando, el de los autos pequeños. Para fortuna de la Chrysler, cuando se presentó la urgencia de diseñar un auto pequeño no empezaron de cero. Desde mediados de 1957 un grupo de ingenieros habían recibido la sabia encomienda de iniciar sus trabajos para un proyecto secreto. Se trataba del diseño de un nuevo automóvil con la reducida batalla (para esos tiempos) de 106 pulgadas. Esas personas recibieron la encomienda al que todo ingeniero aspira, empezar algo de cero, con papel limpio sin tener que sujetarse a modelos, medidas, suspensiones o motores existentes.

Los ingenieros involucrados en el proyecto pudieron echar mano entonces de la excelencia de la marca en sistemas probados y la vez, inventar soluciones para los problemas que presentaría un auto de dimensiones reducidas.

Las directrices del proyecto mandaron lo siguiente: Se trataría de un auto con capacidad interior suficiente para que una familia de seis personas pudiera viajar cómodamente (lo que incluía el equipaje); tendría costos bajos de operación y mantenimiento (con una realista meta de lograr un consumo de entre once y doce kilómetros por litro) y tener la fuerza suficiente para mantener una velocidad constante de al menos 96 millas por hora (165 kilómetros por hora).

Las soluciones fueron sorprendentes y sólo el raro y excéntrico Corvair (de motor trasero boxer de seis cilindros enfriado por aire y suspensión independiente) pudo empañar en algo la gran novedad de ingeniería que el Valiant representaria.

La Chrysler había planeado ese mismo año de 1957 sustituir el viejo motor seis de cabeza L, que era un diseño de antes de la guerra mundial, y aprovecharon del proyecto del Valiant para diseñar un seis totalmente nuevo, que aparte de ser ex profeso para el Valiant, serviría como motor base (en una versión de mayor cilindrada) para toda la gama de Chrysler. Surgió así el motor que ha sido considerado por muchos como el más resistente y durable jamás diseñado, el famoso seis inclinado. El asombroso motor que surgió desde 1957 y que debutó en 1960 con el Valiant apenas y tuvo algunas modificaciones mínimas en su diseño original a lo largo de toda su vida que se extendió por más de 21 años.

El motor es de seis cilindros enfriado por agua, con dos válvulas por pistón en una cámara con diseño de cuña, con los múltiples de admisión y de escape dispuestos en su lado izquierdo, con un cigüeñal de acero forjado con contrapesos y cuatro bancas tan grandes y fuertes como las que montan los motores hemisféricos 426. El motor, en su original diseño para el Valiant era de carrera corta y podría vivir cerca de las 5800 revoluciones. (sorprendente para esos años). Para fines de economía, su caballaje fue ajustado a los 101 SAE, ya que contaba con válvulas relativamente pequeñas, un árbol con poco traslape y alzada y un carburador Carter de Bola y Bola de una garganta y ahogador automático.

Hasta lo aquí descrito se trata de un motor convencional del todo, sin excentricidades, pero lo que le dio fama fue el hecho de que se montó con una inclinación de 30 grados a la derecha, con el fin de lograr una más baja altura del cofre y un paquete más corto, al montar la bomba de agua al lado del monoblock y no al frente. Esta rara disposición, sólo vista en motores de carrera de Indianapolis o en el Mercedes Alas de Gaviota (a la izquierda en 50 grados, pero sin afectar el largo total del motor), trajo consigo varias ventajas: primero, permitió reducir bastante el centro de gravedad del nuevo Valiant, lo que ayudó a su excepcional estabilidad; segundo, permitió crear una línea de cofre muy, muy baja, y tercero, permitió usar un múltiple de admisión de tubos muy largos, lo que propició una mezcla más equilibrada a los cilindros.

Para la suspensión, la Chrysler optó por la barra de torsión longitudinal delante con anclaje a un brazo inferior, con buje y horquilla superior tipo A con bujes de neopreno. El diseño incluyó una geometría anticlavadas, por lo que el auto al frenar, incluso violentamente no perdía la horizontal. Para la suspensión trasera se optó por un eje Hochkiss, con muelles de cuatro hojas por rueda, de anclaje delantero y columpio detrás, para una marcha suave pero firme, siendo responsable este sistema de una excelente estabilidad en curvas.
La transmisión fue hecha a la medida del Valiant también, y se ofrecieron dos: una manual de tres velocidades y reversa son sincronización para segunda y tercera (directa 1:1) para un diferencial de 3:23 a 1 y palanca al piso, o bien una versión en miniatura de la ya entonces famosa caja automática Torqueflite con convertidor de torsión, que ofrecía tres velocidades y reversa, aparte de un mecanismo para trabar el eje dispuesto en la propia transmisión.

Para que tengan una idea de lo adelantado que esto era, en esos años las cajas automáticas ofrecidas por otras marcas eran de dos velocidades, sin convertidor y pesadas o toscas en funcionamiento.

La carrocería del auto era enteriza y fue diseñada de tal modo que todas sus piezas tenían una doble función, al ser protectoras y darle firmeza al diseño. La cabina era muy rígida y fuerte, tanto que se permitió a los Valiants que compitieron en Nascar no usar jaula antivuelcos, pues se había demostrado que el auto era muy seguro sin ellas. Como nota al margen sobra decir que estos Valiants simplemente arrasaron con la competencia, de siete que entraron, acabaron en los lugares 1, 2, 3, 4, 5 y 6, promediando en las arenas de Daytona velocidades superiores a los 200 kilómetros y alcanzando máximas de más de 240 en los óvalos, con el mismo motor seis de línea, con las únicas modificaciones, de árbol, carburador de cuatro gargantas, headers, un múltiple de admisión Hyper Pack con tubos de casi dos pies de largo y distribuidor de doble platino sin avance de vacío. La historia de competición de los primeros Valiants es hoy casi legendaria tanto en Estados Unidos como en México, siendo ganadores de varios títulos, pero eso es materia de otro artículo.

Siguiendo con el diseño, la carrocería, con una aproximación atrevida, de ódialo a ámalo, fue obra del genio Virgil Exner, quien incorporó en el auto elementos de lo que consideraba los clásicos de los 30’s. Así, presagiando a los Pony cars, este primer Valiant tiene como proporciones un cofre largo y bajo, con una cajuela reducida, los ejes adelantados y un parabrisas semienvolvente muy inclinado hacia atrás. La figura del toldo lo convierte en un semifastback puesto que sufre deciente ininterrumpidamente hasta la defensa trasera. La inclusión de los clásicos fue evidente en el diseño de las salpicaderas, las que semejaban guardabarros por encima de las ruedas, mientras que la cajuela fue estampada con una tapa de rueda de refacción simulada.

El Valiant, visto de frente, es el hermano menor del Chrysler 300F, con una parrilla de malla que semeja una boca abierta y cuatro faros debajo de unas cejas estilizadas. La cabina tomó otra idea de Exner consistente en la percepción del centro del auto como un tubo, tal y como sucede con el fuselaje de un avión, en donde las ventanas están al ras de las puertas, sin el escalón que era frecuente en los diseños de otras marcas. Pero esta idea del fuselaje trajo otra gran ventaja, y fue que, al hacer la puertas de menor espesor, fue posible ampliar las medidas internas de la cabina entre los postes. En verdad que estos Valiants son amplios por dentro.

El automóvil fue lanzado casi a finales de 1959 (fue el último de los tres nuevos compactos en ser presentado al público), pero ganó adeptos rápidamente y sólo su estilo controversial, evito, que fuera un rotundo éxito. En su momento fue uno de los diseños consentidos de Exner, hoy considerado uno de los grandes y más influyentes diseñadores de automóviles del siglo XX.

Se lanzó en ese 1960 en dos niveles, una línea austera denominada V-100 y otra de lujo V-200 y sólo se vendió como sedán cuatro puertas y camioneta de cuatro puertas de dos o tres asientos. Surgió como una marca aparte, pero para 1961 formó parte de la línea Plymouth y obtuvo un sedán dos puertas y hardtop en el proceso, con cambios en algunos cromos y una parrilla pintada de negro, y se obtuvo la posibilidad de un motor más grande, el 225 inclinado seis del Plymouth de 148 caballos.

En 1960 los que quisieran correr con su Valiant podían optar por la instalación de agencia del paquete Hyper Pack, que incluía las modificaciones de motor que hemos señalado en párrafos anteriores, así como un embrague más fuerte, tubo de escape de dos pulgadas con headers de fierro vaciado, un Carter de cuatro gargantas, con lo que el carro (modestamente para la Chrysler obtenía 148 caballos) aunque dicen que realidad estaba cercano a los 180 o más, pues corría a más de 220 kilómetros por hora, dependiendo de la opción del diferencial, siendo que pesaba más de 1200 kilos. Eso en 1960, para un carro supuestamente económico era sorprendente. En comparación, un Mercedes 220SE, con inyección de combustible, con una batalla ligeramente mayor, que costaba casi cinco veces más que el Valiant tenía una velocidad tope de 175-178 kilómetros por hora.

La gran novedad para 1961, además de más opciones en carrocería , fue la introducción de un monoblock de aluminio en el 225, que junto con el paquete Hypek Pack hizo del Valiant un carro con números de velocidad sólo conocidos en ese entonces por los autos de ocho cilindros, tanto en el cuarto de milla con en velocidad máxima en la milla volante, pero con la enorme ventaja de que el Valiant no sólo estaba diseñado para correr, sino que era también muy competente en curvas. No es de extrañar que el diseño Hypek Pack para el inclinado seis fue obra de los mismos individuos que reinventarían un poco más tarde el 426 hemisférico, quienes eran llamados los Ramchargers,

Para 1962, ultimo año de esta primera carrocería, el auto ganó en refinamientos, como una nueva caja de dirección, nueva geometría para la suspensión delantera, cambios en la columna, un nuevo diseño para la carcasa de la caja de cambios, la que dejó de estar inclinada (lo que se había justificado antes para la instalación de las varillas de la palanca al piso), un tanque de combustible más grande, se rediseñó el piso de la cajuela y exteriormente dio por tierra con la rueda de repuesto simulada y eliminó las calaveras de ojo de gato por unas más convencionales redondas. En el frente, sólo la parrilla sufrió modificaciones.

Para 1963 se lanzaría un nuevo Valiant, con la misma ingeniería ya probaba pero bajo un forro convencional y totalmente diferente.

Hoy en día es difícil imaginar que estos carros hubieran sido lanzados como “económicos”, pues su construcción, su atención al detalle, su capacidad de carga y prestaciones lo califican como un carro mediano.

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